Toda ventana corrediza se arma con las mismas familias de perfiles, y conocerlas por su nombre evita errores al pedir. Estas son las piezas, tal como se nombran en el taller colombiano:
Cabezal. El perfil horizontal superior del marco. Recibe las hojas por arriba.
Sillar. El perfil horizontal inferior del marco. Alberga los rieles por donde ruedan las hojas. La versión alfajía trae goterón: una pestaña que despide el agua hacia afuera, obligatoria en fachadas expuestas a lluvia.
Jamba. Los perfiles verticales del marco, uno a cada lado del vano.
Zócalo. Los horizontales de cada hoja: el superior remata arriba y el zócalo inferior carga las ruedas — por eso es el perfil que más sufre y donde el calibre importa más.
Traslape. El vertical de la hoja que solapa contra la otra hoja cuando la ventana cierra. Su pareja es el enganche, que asegura el cierre entre las dos hojas.
Pisavidrio. El perfil que fija el vidrio a la hoja o al marco fijo. Existe plano y curvo — es acabado, no estructura.
Nave. La hoja móvil completa, ya armada. En divisiones de baño se le dice nave a la hoja corrediza de la ducha.
Adaptador. Perfil de empalme para vanos irregulares o encuentros especiales entre sistemas.
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